A María Santísima del Mayor Dolor
A Ti, Todopoderoso,
Altísimo Rey del Cielo,
que naciste de mi vientre
y hoy tu fin es un madero,
vengo y pido un imposible:
haz que ruede atrás el tiempo,
borra el látigo y la espina
de esa carne, de ese cuerpo,
a ellos retorna la sangre
que ha vertido el hombre necio...
No he podido protegerte,
lo suplico, quiero hacerlo,
no Te hieran más verdugos,
no Te toque más ni el viento,
vuelve al joven bondadoso,
vuelve al niño nazareno,
o mejor, vuelve a mi vientre,
anda, vuélvete a mi seno
-ay de esos ojos perdidos,
ay de aquel ángel del Cielo-...
Regrésame a Galilea,
al taller de carpintero,
vuelva la joven encinta
que soñaba a su pequeño,
y ahí duérmase mi vida,
no sea cierto este tormento
-ay de aquel parto feliz,
ay de este día tan negro-.
Haz un último milagro:
haz que ruede atrás el tiempo,
ven, regrésate a mi vientre,
anda, vuélvete a mi seno...
ERNESTO CÁCERES MOLINA
REAL
COFRADIA DEL SANTISIMO CRISTO DE LA MISERICORDIA Y MARIA SANTISIMA DEL MAYOR
DOLOR.
RESEÑA
HISTORICA
Nace
como Hermandad en 1930. A este “paso” del Cristo de la Misericordia se le
conocía popularmente por “El Cristo de doña Celia” porque fue doña Celia Parejo
Delgado la que en 1930 adquirió una imagen de Cristo Crucificado que era sacado
en procesión el Viernes Santo. Esta incipiente Hermandad sufre un gran revés al
destruirse el Crucificado en los sucesos de 1936.
En
1940 Doña Celia vuelve a adquirir un nuevo crucificado, realizado en pasta de
madera de Olot (Gerona, así como una Virgen nueva. Y con nuevos impulsos se
constituye la Hermandad del Santísimo Cristo de la Misericordia.
El
22 de abril de 1943 se amplía el “paso” que hasta entonces estaba compuesto por
el Cristo y la Virgen, con tres imágenes más también de Olot, que fueron las de
San Juan Evangelista, la Magdalena y un centurión romano, igualmente adquiridas
por doña Celia.
Entre
1953 a 1955 atraviesa una trayectoria decadente, hasta el punto de que en 1956
la Hermandad no realiza su estación de penitencia.
En
1958 un grupo de fervientes hombres, pertenecientes en su mayoría al ramo del
comercio de la confección textil, se hace cargo de la Hermandad con gran
entusiasmo al abrigo de los Padres Franciscanos que les sirve de impulso,
siendo este año cuando definitivamente se reorganizan consiguiendo que se
aprobaran los Estatutos y que el Obispo de Córdoba, Monseñor Fernández-Conde y
García del Rebollar elevara su rango a la categoría de Cofradía ese mismo año,
estableciendo su sede canónica en el Convento de la Victoria.
Entre
1959 a 1975 tiene lugar un devoto Vía Crucis con la imagen sola del
Crucificado, sin andas, ya que era llevado a hombros, desde el Convento de la
Victoria hasta la parroquia de Jesús Nazareno, de donde saldría luego en
procesión el Viernes Santo. Este Vía Crucis tenía lugar en la noche del Martes
Santo, llevándose a cabo al final un acto de besapié al Cristo. Este Vía Crucis
y traslado de la imagen del Cristo se efectuó por última vez en 1975, ya que al
adquirirse una nueva imagen del Crucificado en 1976 se establece la sede canónica
en la Parroquia de Jesús Nazareno.
En
1972 se realizaron por el escultor pontanes Francisco Palos Chaparro las nuevas
imágenes de la Virgen, María Magdalena y San Juan Evangelista, policromadas y
encarnadas en talleres cordobeses procesionándose por primera vez en ese año.
En
1975 se realiza la talla del nuevo Cristo por Francisco Palos Chaparro inspirándose
en el “Cachorro” de Sevilla, saliendo en procesión por primera vez en 1976,
este mismo año fueron restauradas y policromadas de nuevo.
El
16 de noviembre de 1982 se le concede el título de Real Cofradía al aceptar
S.M. el Rey Juan Carlos I el nombramiento de Cofrade Mayor Honorario.
En
1986 se encargó una nueva canastilla que fue realizada de nuevo por Palos
Chaparro, destacándose en sus esquinas unas magníficas esculturas policromadas
de los evangelistas, así como unos medallones y relieves con escenas
pasionistas.